sábado, 22 de noviembre de 2014

Punto amarillo 300 pesetas, punto rojo 200 pesetas y punto azul 100 pesetas.

Leticia Sabater promocionaba la colección 007 de la Warner Home Video.
 "Teníamos que preparar el escaparate para el estreno de Acorralado. Entonces, cuando venía un estreno así potente comprábamos 15 ó 16 copias y se alquilaban todas. Nunca hacíamos lista de espera y había quien permanecía una o dos horas aquí a que alguien devolviese la cinta" esto es lo que recuerdan los dueños de un importante videoclub de la provincia de A Coruña, pero se podría aplicar a casi todos los videoclubs de España. Son recuerdos de los locos años 80 en los que proliferaban los negocios de alquiler de cintas de video, primero en sistema Betamax y luego VHS.


Luego vino el DVD y Blu-Ray, pero ya no era lo mismo. Todo ha cambiado radicalmente. Primero la explosión de las cadenas de televisión privadas que se pensaba de manera muy erronea que eran la solución al entretenimiento y luego la TDT que fue otra decepción más. Pero lo que revolucionó y le dió la estocada de muerte a estos negocios fue el auge de internet con sus descargas legales o en su inmensa mayoría ilegales sin esperar al estreno que en algunos casos en la época del video había que esperar hasta un año.
 Los videoclubes han intentado renovarse introduciendo los cajeros 24 horas, alquiler de música, videojuegos, compra-venta-cambio y ahora, algunos, introducen locutorios o venta de chuches,... pero ya no es lo mismo. El videoclub ha perdido su seña de identidad, antes no es que no hubiera socios a manera individual,  eran familias enteras que se acercaban a buscar un título entretenido para pasar una feliz tarde-noche de sábado o incluso domingo.

Imagen de Video Club (2014) de Pablo Illanes.
En Santiago hubo establecimientos míticos que ahora recordamos, los que ya contamos con una cierta edad, con nostalgia y mucho cariño.
 El videoclub Compostela, en las galerías del edificio Viacambre, que contaba con más películas piratas que originales las cuales salian casi al mismo tiempo que en el cine. aquí vimos en formato ¡Beta! Panorama para Matar (1985) al mismo tiempo que pasaba la película en cines del cine Capitol al Salón Teatro. Cabe destacar que estas películas piratas tenían carátulas alucinantes, ¡quién las pillara ahora!, recordamos una de Nunca Digas Nunca Jamas (1983) en formato doble, había que abrir la caja de todo para verla entera.

Antes, como cine, el Capitol acogía los mejores estrenos.
 La videoteca Tele Renta en la calle Fernando III el Santo. Nuestro primer amplísimo videoclub y a veces tengo ido a visitarlo solo para ver las carátulas, contaba con 12 años, que era una cosa que me encantaba y me sigue gustando aunque las portadas de los DVD y Blu-Ray hayan perdido su glamour. allí era donde descubrías una sala separada del resto donde se podían alquilar los títulos clasificados 'S' o 'X'... películas donde salían chicas desnudas...¡qué descubrimiento!"

Recientemente, febrero de 2013, en alquiler Skyfall.
 Luego los videoclub Chaplin y 1990 con dos tiendas por el centro cada una que ya compaginaban VHS y DVD, el Beta había muerto hace tiempo. 1990 contaba con un establecimiento en el edificio Zafiro que te perdías entre tanta estantería cargada de títulos.

Pero hubo más, Vista Alegre,... hasta había uno en un supermercado Gadis de San Pedro de Mezonzo,... todo barrio contaba con uno. Ahora sobreviven alguno como Galaxia o videoclub Europa.

En la calle Santiago de Chile en Compostela.
Y yo remedando a Fray Gillermo de Baskerville, cuando pude, intenté salvar varios títulos de la quema en formato Betamax y VHS, pero era aún muy jovén para eso y seguramenteterminaron en las fauces del vertedero, de aquella no existía el reciclaje y el cambio de formato no suponía, como ahora, de una admiración por frikis, sino que pasaban literalmente a la basura. Hasta había displays de cartón a tamaño natural de Roger Moore en Octopussy... ¡dónde irán!


Aún así conservo varios títulos que espero que no se pierdan, ya que son parte de nuestra historia, tanto cinéfila como personal.

Uno de los últimos recién llegados... pero no se vayan todavía... aún habrá más.
Si alguien fue dueño o trabajó en alguno de los lugares mencionados o de las cercanías, por favor, póngase en contacto con nosotros. Se lo agradeceremos y... no olvideis rebobinar la cinta antes de devolverla al videoclub.
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