miércoles, 11 de diciembre de 2013

El regreso de La Guerra Fría.

Un matrimonio típicamente americano que lleva junto a sus dos hijos una apacible vida en un barrio residencial de Washington son en realidad dos agentes encubiertos del KGB que operan en territorio americano. La tensión permanente, el doble juego y las sospechas forman parte del particular modus vivendi de los protagonistas de The Americans, nueva ficción de espionaje que Cuatro programa los miércoles a partir de las 23:15 horas.


Intriga, honor, amor y emoción conviven en esta serie interpretada por Keri Russell, Matthew Rhys y creada por Joe Weisberg que fue espía de la C.I.A en su juventud. También participan en el reparto Noah Emmerich, Holly Taylor, Keidrich Sellati y Maximiliano Hernández.
Ambientada en la década de los 80, los últimos años de la Guerra Fría, esta ficción congregó en su estreno en el canal FX a más de 5,1 millones de espectadores convirtiéndose en el mejor debut de una serie en el canal de cable estadounidense. En su palmarés figuran dos nominaciones a los Premios Emmy y el TCA Award al Mejor Nuevo Programa del Año en 2013, otorgado por la Asociación de Críticos de Televisión y sus responsable acaban de renovar para el rodaje de una segunda temporada.

En plena década de los 80, Ronald Reagan acaba de alzarse con la victoria en las elecciones presidenciales y su Gobierno comenzará a trabajar en los primeros pasos del desmantelamiento del telón de acero. En este contexto, Phillip y Elizabeth Jennings llevan una vida aparentemente cotidiana junto a sus dos hijos en un barrio residencial de Washington mientras trabajan en una agencia de viajes. Bajo esta idílica fachada se ocultan en realidad dos agentes encubiertos de la KGB, afincados en Estados Unidos, que mantienen una red de espías e informantes que bajo su control. Reclutados en su juventud en Moscú, fueron entrenados concienzudamente para hacerse pasar por verdaderos norteamericanos, labor que llevan desempeñando durante más de una década y que está destinada a ayudar a la URSS en su creciente conflicto con Estados Unidos. Mientras sus hijos Paige y Henry permanecen ajenos a la doble vida que llevan sus padres, la discrepancia entre los esposos se acrecienta paulatinamente a medida que Philip se siente atraído por los valores americanos, hecho que choca con el incondicional patriotismo ruso de Elizabeth. A las continuas tensiones profesionales se suman diversos desacuerdos personales que parecen impedir que un agente confíe en el otro.
Publicar un comentario