sábado, 26 de octubre de 2013

Mi nombre es Franco, Jess Franco.


 Además de sus producciones eróticas y de terror por la que es más conocido el director español Jesús (Jess) Franco, el cual nos dejó este año 2013, cultivó como nadie el cine de espías en español. En una lista interminable de películas, se encuentran títulos como La muerte silba un blues (1964), Residencia para espías (1966), Cartas boca arriba (1966), Lucky, el intrépido (1967), Fu-Manchú y el beso de la muerte (1968), La ciudad sin hombres (1969), El caso de las dos bellezas (1969), Bésame monstruo (1969), El castillo de Fu-Manchú (1969), El diablo que vino de Akasawa (1971), La venganza del doctor Mabuse (1972), Ópalo de fuego: Mercaderes del sexo (1980), ¿Cuánto cobra un espía? (1984), Viaje a Bangkok, ataúd incluido (1985), Bangkok, cita con la muerte (1985) y Dark Mission (Operación cocaína) (1988).
Jesús fue un cineasta único en su especie, afortunadamente, dirán algunos, y tal vez no les falte razón. No dirigió nunca una buena película, pero aún así su cine, incluso en sus títulos más infamantes y cochambrosos, desprenden un encanto especial. Tal vez por eso, es y ha sido admirado y adorado por centenares de espectadores "frikis". En su cine destacan las intrigas imposibles, la fascinación por el género fantástico y de terror, el morbo, científicos enloquecidos con ganas de dominar el mundo... y todo ello nos encanta.


En 1988, Jess Franco hace un producto típico de Eurocine: una action-movie internacional y ochentera muy para los videoclubs de la época con un reparto de viejas glorias: Chris Mitchum (el hijo macarra de Robert Mitchum), Richard Harrison, la actriz porno Brigitte Lahaie, la española Cristina Higueras y el incombustible Christopher Lee (El Hombre de la Pistola de Oro, 1974) colaborador y villano habitual en varias obras de Jess.


Christopher Lee, en su salsa, haciendo de villano.
 Dark mission es una historia de agentes secretos luchando contra narcotraficantes, una peligrosa misión, un mafioso malvado y poderoso, hija del mafioso enamoradiza y una misteriosa mujer que persigue al protagonista. Ambientada en una hipotética Colombia, con sus cárteles y guerrilleros, pero rodada en la Manga del Mar Menor.
Destaca del proyecto unos planos de un helicóptero de guerra haciendo pruebas de tiro, material de desecho que utilizarán muy bien a lo largo de todo el metraje y en el póster.

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