lunes, 14 de octubre de 2013

La NBC prepara la secuela de Remington Steele.

Lo habitual es que los hijos hereden las profesiones de sus padres y, con ello, su infraestructura y clientela. Algo así debieron pensar los directivos de la NBC para poner en marcha la secuela de una de las series más vistas en los ochenta, Remington Steele (conocida en hispanoamérica como Con temple de acero), que sentó las bases para, por ejemplo, crear protagonistas femeninas fuertes e independientes, como por ejemplo Luz de luna, que de hecho vino después, mezclando serie de detectives con la comedia romántica.

Antes de ser Bond fue...Remington Steele.
Según los responsables de la cadena norteamericana, la mejor forma de continuar con la historia de amor de estos dos detectives, el falso Remington Steele, que dio a conocer a Pierce Brosnan y lo dirigió hacia su papel deseado, el de James Bond, y Laura Holt a quien dio vida Stephanie Zimbalist que a pesar de estudiar en la academia Juilliard, no salió de los telefilmes, es hacer aparecer a una hija, Olivia, que quiera retomar el trabajo de sus padres tres décadas después.

En ello están trabajando Jay Scherick y David Ronn, dos guionistas con amplia experiencia, tanto en la tele -con Spin City: Loca alcaldía, el proyecto de Michael J. Fox del que apenas trascendió nada en España, como en el cine Colgado de Sara o Los Pitufos. La NBC ha contratado a Ruben Fleischer como director. Lo que sigue siendo un misterio es el elenco y si los actores de la versión original participarán en mayor o menor medida en la serie.

¿Veremos algún "cameo" de los viejos protagonistas?
El proyecto va muy en serio, y es que la NBC le tuvo que comprar los derechos a la 20th Century Fox TV, pero, a falta de un piloto, desde la prensa estadounidense se duda que todo esté listo para el otoño, aunque esa es la pretensión de la productora.

Remington Steele se emitió durante cinco temporadas, de 1982 a 1987 en Estados Unidos, y contaba la historia de Laura Holt, una joven detective que abrió una agencia y descubrió que nadie la contrataba por ser mujer; para arreglarlo se inventó a un jefe, Remington Steele, que acabó ocupando un elegante hombre de misterioso pasado.
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